La mentira como mecanismo de atención negativa


Los niños necesitan atención. De hecho el desarrollo de un niño pasa por el equilibrio entre su lucha por la autonomía y la necesidad  de ser observado y recompensado por un adulto. Dentro de la capacidad para ser autónomo, los padres se esfuerzan mucho para que sus hijos aprendan las leyes no escritas de la correción social.

Una de esas leyes es la mentira piadosa. La mayoría de los niños pequeños cuando reciben un regalo que no les gusta; directamente expresan su disgusto  o no le hacen caso.  Enseguida el  padre o la madre corrigen al niño. El niño tiene que aprender que siempre hay que dar las gracias por un regalo aunque ese regalo no nos guste nada. A veces, hasta mentir y decir que nos gusta para no herir los sentimientos del  otro.

La mentira piadosa es un mecanismo de socialización. Requiere aprender a no decir toda la verdad para no herir los sentimientos del otro.  Es una herramienta cognitiva complicada de dominar para un niño. Requiere suprimir la reacción natural de decepción y crear un mensaje falso de sorpresa o agradecimiento. También requiere sintonizar los canales verbales y no verbales. No puedes decir que las espinacas te encantan y al mismo tiempo poner cara de asco. Por ejemplo los niños con autismo tienen graves dificultades para mentir de esta manera. Si encuentran un regalo feo, lo van a decir sin ningún problema.

En el estudio de Talwar et al. (2007), se estudia el desarrollo de la mentira piadosa.

El presente estudio demuestra que los niños dirán una mentira piadosa en una situación que requiere una mentira social. Además esta capacidad aumenta con la edad. Muchos niños son capaces de utilizar de forma espontánea y adecuada las normas de comunicación verbal y no verbal para las situaciones de mentira social. Pero algunos niños no pueden suprimir por completo sus expresiones negativas. Aunque la mayoría de ellos son capaces de modificar sus expresiones no verbales para estar en consonancia con lo que dicen. El estudio demuestra que los niños son capaces de sintonizar los canales verbales y no verbales con el fin de engañar. En la situación social de regalo no deseado, la mayoría de los niños resuelven el conflicto entre la necesidad de informar con veracidad y la necesidad de ser cortés. Los niños eligen la mentira social sobre la veracidad exactamente como lo requiere la convención social.

El engaño verbal emerge temprano y se desarrolla rápidamente en los niños.  En el libro de Barnes (1994),  se explica que los niños de edad preescolar pueden decir “mentiras negras”, es decir mentiras que son antisociales. En el libro de Barnes se explica el  comportamiento de los niños mentirosos y las reacciones de los padres a las mentiras. Los niños dijeron mentiras para evitar la responsabilidad por las transgresiones, para acusar falsamente a los hermanos, y para ganar control sobre la conducta de otro.

Los niños tienen dos maneras de llamar la atención. Cuando no hacen los deberes y nos mienten para tapar su responsabilidad, los reñinos. Es el mecanismo de atención negativo. Cuando hacen los deberes , los premiamos. Es el mecanismo de atención positiva.

Que podemos hacer cuando un niño nos dice mentiras de manera continuada. Primero hay que tener en cuenta el tipo de mentira. Pequeñas mentiras infantiles, medianas, o grandes mentiras que pueden poner su vida en peligro.

Las pequeñas mentiras suelen ser un mecanismo para no llamar la atención o eludir responsabilidades. En este caso hablamos de todas esas mentiras que los niños dicen para tapar sus errores o las cosas que no han hecho. En este caso es buena la técnica de prescribir el síntoma. Si un niño dice que ha hecho todos los deberes en un tiempo récord imposible; podemos felicitarle efusivamente y premiarle con un regalo detrás de otro hasta que el sentimiento de culpa le haga confesar. Cuando desvele el engaño en vez de reñirle, le decimos que es una pena que de verdad no sea tan rápido, pero que se puede quedar con los regalos como recuerdo de lo feliz que podría llegar a ser. Es muy importante no reaccionar a las mentiras con enfados fuertes porque el niño aprende que una mentira es igual a nuestra atención, aunque sea atención negativa.

Este post lo escribimos para un padre que quiere aprender como funciona su hijo y que busca respuestas para navegar en la tormenta.

Bibliografía

Barnes JA. A pack of lies: Toward the sociology of lying. Cambridge University Press; New York: 1994.

Talwar V, Murphy SM, Lee K. White lie-telling in children for politeness purposes. Int J Behav Dev. 2007 Jan;31(1):1-11.

Wilson AE, Smith MD, Ross HD. The nature and effects of young children’s lies. Social Development. 2003;12:21–45.

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